10 de noviembre de 2006

Naufragio Interestelar. Historia (parte 1)

La soledad me está volviendo loco. El aburrimiento no entra en mis planes. ¡Por Dios! sólo soy un analista.

La biblioteca es la parte mas silenciosa y apartada de la nave, pero allí podré intentar pasar el tiempo, me esperan nueve largos meses.

En la mesa encuentro mi libro de historia. Lo había traido para instruir a la tripulación, o al menos esa era mi intención... Lo abrí lentamente y me puse a leerlo:

Año 2993. En los albores del cuarto milenio, la sociedad dista mucho de ser perfecta. Seiscientos años intentando evitar los errores de las "4 centurias del Terror". Lo que en aquella época consideraban avances eran, en realidad, retrocesos. La investigación mas avanzada era la armamentística, hasta tal punto, que durante dos centurias se consideró agotado ese camino.
Su sociedad era, hasta cierto punto, parecida a la actual. Los recursos eran utilizados por una pequeña parte de la población, mientras que el resto se moría de hambre. Ocho paises dominaban a los demás. Las guerras eran diarias, aunque no todas tenían la misma importancia.
Actualmente, hemos superado esa barbárie. Gracias, por supuesto, a la conquista espacial. En el año 2299, comenzó a operar a pleno rendimiento la primera colonia fuera del sistema solar. Apenas había tres humanos en ella, de los tres mil que llegaría a contener. El planeta se llamó El Primero.
Poco despues, en el año 2320, la investigación de I.A. dejó de ser útil. Los robots se suicidaban. El problema eran que les habían dado una conciencia humana para un cuerpo de metal. No lograron soportar el hecho de no poder reproducirse. Desde ese momento, la fabricación de robots se suspendió.
En el año 2360, salieron a la luz extraños experimentos con niños. Eran educados para realizar una tarea. Éstos niños sólo servían para eso, ya fuera reparar motores o corazones. La especialización fue brutal, y los resultados muy buenos. La ética que supuestamente regia nuestra sociedad, aceptó esos tratamientos sociales para una mejora de la sociedad. De ahí nació un nuevo mundo, todo se hacía sin pensar y sin ningún objetivo aparente. Ésto llevó a crear niños pensantes, se dedicaban, como no, a pensar. Los había investigadores, teóricos, analistas.
Tanto los investigadores, como los teóricos, eran educados por reputados científicos en todas las ciencias, era una tarea sencilla y con resultados rápidos, la mente de un niño no deja de tener mucha imaginación. Sin embargo, los analistas no tenían una utilidad aparente más allá de analizar situaciones y dar opciones a otra persona. No tenían capacidad de decisión y esto les hacía menos "útiles" a corto plazo.
En el 2400, el primer analista partió en una misión espacial de reconocimiento. Su labor, aconsejar al capitán de la nave en caso de problemas. "Dos cerebros piensan mejor que uno" fué el slogan que se dió para publicitar aquella misión. La nave tuvo un fallo en uno de los propulsores, apenas tenían combustible para aterrizar en el planeta habitado mas cercano. El analísta empezó su trabajo.
"- Capitán, creo que tenemos varias posibilidades. Son éstas:
1º Entrar en el planeta con los motores apagados, encenderlos en la mitad de la atmósfera e intentar planear lo más posible para utilizar el combustible restante en el aterrizaje. Hay un 10% de probabilidad de éxito.
2º Trazar una trayectoria evitando los puntos de atracción de los planetas para llegar al planeta 1450. Hay un 50% de probabilidad de éxito.
3º Buscar una órbita 7 en este planeta, avisar por radio y esperar al equipo de rescate. Hay un 99% de probabilidad de éxito, pero apenas un 5% de probabilidad de supervivencia de la tripulación.
- La situación es complicada Analista, creo que la mejor opción es la segunda- dijo el Capitán."
Salvo un par de problemas sin importancia, la nave llegó al 1450 y fué recibida con mucho entusiasmo.
Éste hecho dió mucho prestigio a los analistas y, a partir de ese momento, ninguna nave se aventuraba en el espacio sin un Analista a bordo.

Tantas esperanzas... Soy el primer Analista que fracasa...

5 comentarios:

ana martinez dijo...

Además de ponerme los pelos como escarpias pensando en ese hipotético futuro, reconozco que le has echado imaginación a tu "libro de historia".

Me gusta.

Anónimo dijo...

Es que este no era un Analista Funcional, jeje.

Me está gustando mucho, Juanchi. Espero el siguiente capítulo con ganas.

Fran dijo...

mmm tio, que fumas?

Un saludo ;P

Y estudia, que quiero un diseña-pañero... y si lo conosco mesjor ques mesjor ^^

Fran dijo...

Puto!!!! no te dije que dejases de fumar esas cosas? claro, tanto tiempo libre...

jajajaja
un saludo.

Y ESTUDIA, QUE QUIERO UN DISEÑA-PAÑERO

Fran dijo...
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